En San Petersburgo, Rusia, casi todos los fines de semana había una cantidad enorme de bodas, con celebraciones fastuosas muchas de ellas y otras más modestas por supuesto. Me llamó mucho la atención la cantidad de gente que se casaba, y de esto cada vez que pude, dentro de mis caminatas por esta bella ciudad tomé algunas instantáneas que muestran cómo vi estos eventos, desde fuera.